Esta es la tercera fase de la salida a bolsa. En la ejecución de la salida a Bolsa es clave la actuación de los responsables de la operación en su conjunto, que deben tener capacidad para desarrollar la operación y llevar a cabo una auténtica labor de asesoramiento al emisor en temas tales como:
En definitiva, en la ejecución de la operación es preciso controlar los principales factores clave para tener éxito en una salida a Bolsa:
Es la última y más corta etapa. Se fija el precio para la colocación de las acciones (decisión consensuada entre la empresa y los bancos de inversion y/o firmas especializadas) y se adjudican los títulos. En caso de exceso de demanda, se prorratea en función de las órdenes recibidas.
Tras el lanzamiento, queda realmente las obligaciones más importantes, pues la cotización en bolsa obliga a realizar suministros periódicos (la evaluación, los reportes, los ajustes, etc) de información y mostrar una transparencia que antes no era necesaria.