Establecimiento de una estructura accionarial más adecuada
Las empresas, al igual que sus productos y servicios, tienen su propio ciclo vital. Cada una de las etapas de este ciclo tiene unas características singulares, las cuales repercuten de diferente manera en la compañía, tanto en el estilo de dirección, como en la estructura de su accionariado.
En este sentido, la Bolsa puede ser un instrumento muy eficaz para las empresas que se encuentran en el tránsito de una etapa a otra. El momento más claro se produce cuando tiene lugar la sucesión en las empresas familiares y estas pasan a otra generación familiar, ó bien a una etapa mayor profesionalización de la gestión (o ambas).En todos estos casos es muy importante configurar una estructuraaccionarial que se adecue a la nueva política general de la empresa, objetivo que se puede conseguir a través del mercado bursátil. Así, puede ser interesante dar entrada a inversores institucionales, ó bien crear una base amplia de accionistas minoritarios al objeto de obtener unaestabilidad accionarial.En definitiva la Bolsa amplía el campo de actuación en algo tan clave como es la creación de la base accionarial más adecuada para la compañía en cada etapa empresarial.